Los trabajadores del sector público en Portugal llevaron a cabo una huelga general el miércoles para protestar recortes presupuestarios diseñados con el objetivo de estabilizar la frágil economía del país.
Al mismo tiempo, la bolsa caía durante el tercer día consecutivo debido a temores de que Portugal sea el próximo país en recibir un paquete de rescate financiero europeo.
El transporte público quedó virtualmente paralizado alrededor de la nación, y el índice bursátil cayó un 0,4% tras registrar fuertes pérdidas durante las dos previas sesiones en los mercados.
En España, el principal índice de la bolsa cayó 1,1%, debido a temores de que los problemas de Portugal también dañen a su vecino.
Portugal, al igual que España, se encuentra bajo una enorme presión por parte de inversionistas y otros países que usan el euro para reducir su nivel de deuda nacional.


