Tras estos retrocesos, el consumo de este material de construcción se retrotrae a los volúmenes de 1994, según informó la patronal cementera Oficemen. Además, es menos de la mitad respecto al récord de casi 56 millones de toneladas de cemento que se consumió en 2007.
El parón de la construcción, sobre todo residencial, derivado de la crisis económica y financiera y de los ajustes presupuestarios, constituye el principal factor del retroceso de la demanda de esta industria.
Ante esta coyuntura, las plantas cementeras radicadas en España ajustaron un 11,8% su producción durante el pasado año, que también se convierte en el tercero de caídas. De esta forma, fabricaron 26 millones de toneladas, volumen que, igualmente, es menos de la mitad respecto a la producción récord de 2007.


